martes, 29 de septiembre de 2026

Colombia y el reto de desarrollar el transporte marítimo de cabotaje

 ¿Es hora de pasar de la infraestructura portuaria al desarrollo de una verdadera Marina Mercante Colombiana?

Colombia tiene una condición geográfica privilegiada: dos océanos, una extensa zona costera y una posición estratégica frente al Caribe y el Pacífico. Sin embargo, hablar de desarrollo marítimo no puede limitarse al crecimiento de los puertos.

Los puertos son fundamentales, pero constituyen solamente una parte de la cadena marítima. También es necesario preguntarnos quién transporta la carga, con qué buques, bajo qué bandera, con qué empresas y con qué gente de mar.

En este contexto, Colombia debería considerar, dentro de una agenda de desarrollo marítimo integral, la formulación de un CONPES para el Desarrollo del Transporte Marítimo de Cabotaje y el Fortalecimiento de la Marina Mercante Colombiana, articulado con la política portuaria existente.

El planteamiento cobra especial relevancia porque el DNP anunció en 2026 la preparación de un CONPES de importancia estratégica relacionado con la conectividad fluvial y de cabotaje, lo que evidencia que este modo de transporte está adquiriendo mayor importancia dentro de la planeación nacional.

El cabotaje como punto de partida

Colombia no necesariamente tiene que comenzar intentando competir directamente con las grandes navieras internacionales.

Una estrategia más progresiva podría ser fortalecer primero el mercado nacional de cabotaje, desarrollando empresas, buques, tripulaciones e infraestructura especializada.

La lógica sería:

Cabotaje nacional → crecimiento empresarial → fortalecimiento de la flota → transporte regional → internacionalización.

De esta manera, el cabotaje podría convertirse en una plataforma de crecimiento de la Marina Mercante Colombiana.

¿Qué incentivos podrían considerarse?

Una política de esta naturaleza debería estudiar mecanismos que faciliten la inversión y reduzcan las barreras de entrada para los empresarios nacionales, entre ellos:

  • adquisición de buques;
  • construcción naval nacional;
  • conversión y modernización de embarcaciones;
  • estudios de nuevas rutas y mercados;
  • sistemas de manejo y consolidación de carga;
  • digitalización;
  • eficiencia energética;
  • transición hacia tecnologías más limpias;
  • formación, capacitación y vinculación de tripulaciones colombianas;
  • mecanismos de financiación y garantías para proyectos marítimos.

El objetivo no sería crear empresas permanentemente dependientes del Estado, sino generar las condiciones para que puedan crecer y posteriormente operar de manera competitiva.

Pasar de la madera al acero

“Pasar de la madera al acero” puede representar simbólicamente esa transformación.

Significa evolucionar de soluciones tradicionales y fragmentadas hacia un modelo marítimo moderno, empresarial, tecnológico, sostenible y competitivo.

Colombia tiene la oportunidad de utilizar el cabotaje no solamente como un servicio de transporte, sino como una herramienta de desarrollo económico, integración territorial y fortalecimiento de su Marina Mercante.



Colombia y el reto de desarrollar el transporte marítimo de cabotaje

 ¿Es hora de pasar de la infraestructura portuaria al desarrollo de una verdadera Marina Mercante Colombiana?

Colombia tiene una condición geográfica privilegiada: dos océanos, una extensa zona costera y una posición estratégica frente al Caribe y el Pacífico. Sin embargo, hablar de desarrollo marítimo no puede limitarse al crecimiento de los puertos.

Los puertos son fundamentales, pero constituyen solamente una parte de la cadena marítima. También es necesario preguntarnos quién transporta la carga, con qué buques, bajo qué bandera, con qué empresas y con qué gente de mar.

En este contexto, Colombia debería considerar, dentro de una agenda de desarrollo marítimo integral, la formulación de un CONPES para el Desarrollo del Transporte Marítimo de Cabotaje y el Fortalecimiento de la Marina Mercante Colombiana, articulado con la política portuaria existente.

El planteamiento cobra especial relevancia porque el DNP anunció en 2026 la preparación de un CONPES de importancia estratégica relacionado con la conectividad fluvial y de cabotaje, lo que evidencia que este modo de transporte está adquiriendo mayor importancia dentro de la planeación nacional.

El cabotaje como punto de partida

Colombia no necesariamente tiene que comenzar intentando competir directamente con las grandes navieras internacionales.

Una estrategia más progresiva podría ser fortalecer primero el mercado nacional de cabotaje, desarrollando empresas, buques, tripulaciones e infraestructura especializada.

La lógica sería:

Cabotaje nacional → crecimiento empresarial → fortalecimiento de la flota → transporte regional → internacionalización.

De esta manera, el cabotaje podría convertirse en una plataforma de crecimiento de la Marina Mercante Colombiana.

¿Qué incentivos podrían considerarse?

Una política de esta naturaleza debería estudiar mecanismos que faciliten la inversión y reduzcan las barreras de entrada para los empresarios nacionales, entre ellos:

  • adquisición de buques;
  • construcción naval nacional;
  • conversión y modernización de embarcaciones;
  • estudios de nuevas rutas y mercados;
  • sistemas de manejo y consolidación de carga;
  • digitalización;
  • eficiencia energética;
  • transición hacia tecnologías más limpias;
  • formación, capacitación y vinculación de tripulaciones colombianas;
  • mecanismos de financiación y garantías para proyectos marítimos.

El objetivo no sería crear empresas permanentemente dependientes del Estado, sino generar las condiciones para que puedan crecer y posteriormente operar de manera competitiva.

De los puertos al sistema marítimo

El desarrollo portuario y el desarrollo del transporte marítimo no deberían verse como políticas opuestas. Por el contrario, deben complementarse.

Un puerto eficiente necesita carga y servicios marítimos competitivos; y una Marina Mercante necesita puertos eficientes.

Por eso la discusión debería evolucionar de:

“¿Cómo construimos mejores puertos?”

a una pregunta más amplia:

“¿Cómo construimos un sistema marítimo nacional capaz de generar carga, empresas navieras, buques, empleo, industria naval y conectividad?”

Pasar de la madera al acero

“Pasar de la madera al acero” puede representar simbólicamente esa transformación.

Significa evolucionar de soluciones tradicionales y fragmentadas hacia un modelo marítimo moderno, empresarial, tecnológico, sostenible y competitivo.


jueves, 22 de julio de 2021

Norma de Gestion de Seguridad NGS

PREAMBULO

Código Internacional de Gestión de la Seguridad Operacional del Buque y la Prevención de la Contaminación - Código IGS

Los orígenes del Código se remontan a finales del decenio de 1980 cuando existía una preocupación creciente sobre las normas de gestión en el transporte marítimo. Las investigaciones de accidentes revelaron grandes errores en la gestión de los buques. En 1987 la Asamblea de la OMI aprobó la resolución A.596(15) que insta al Comité de seguridad marítima a que elabore directrices sobre procedimientos de gestión, a bordo y en tierra, para garantizar que los transbordadores de pasajeros y vehículos operen en condiciones de seguridad.

Tras varios accidentes marítimos de importante repercusión (Titánic, Herald of Free Enterprise, Exxon Valdez, Erika, Torrey Canion) y la creciente preocupación sobre la gran cantidad de errores que se estaban cometiendo en la gestión de los buques, la Organización Marítima Internacional (OMI) a través de la Resolución A.741 (18) del 04 de Noviembre de 1993 aprobó el Código IGS, haciéndolo de carácter obligatorio con la entrada en vigor del capítulo IX (“Gestión de la Seguridad Operacional de los Buques”) de SOLAS, el 1 de Julio de 1998 en su primera fase y el 1 de Julio de 2002 en su segunda fase, con el fin de proporcionar una norma internacional sobre gestión para la seguridad operacional del buque y la prevención de la contaminación.

COLOMBIA

La Dirección General Maritima, siendo la Autoridad Maritima Reconocida inicia un proceso de incorporación del Código IGS  en la legislación Colombiana para la aplicacion en la embarcaciones de Bandera que realizan explotación comercial de turismo y cabotaje entre otros, ya que aquellas embarcaciones que en su momento realizaban operaciones internacionales se acogía la norma internacional Código IGS.

Es cuando Dimar (Dirección General Maritima), determina la aplicacion del Norma de Gestion de Seguridad NGS para las embarcaciones menores y mayores.

A continuación vamos ver cronológicamente como se estableció en Colombia su implementación basada en el marco legal:

RESOLUCION 295 DE 2005 

(1° de noviembre de 2005) 

Por medio de la cual se adopta la Norma Nacional de Gestión de la Seguridad Operacional y Protección de Embarcaciones y de Prevención de la Contaminación-Norma Nacional de Gestión de la Seguridad (NGS).

Comentario: "En esta Resolución incorporan el Código PBIP que tiene otros objetivos de aplicacion y pierde el espíritu de la Norma".

RESOLUCIÓN 214 DE 2013 

(14 de mayo de 2013) D. O. No. 48806 de 2013)

Mediante la cual se establece la norma nacional sobre gestión para la seguridad operacional de naves y artefactos navales, y la prevención de la contaminación.

Comentario: "En esta Resolución se saca el Código PBIP y se incluyen los artefactos navales  y se establece un ámbito de aplicacion asi:

  1. Arqueo bruto igual o superior a 50;
  2. Servicio público con arqueo bruto inferior a 50;
  3. Arqueo bruto inferior a 50 que transporten cargamentos líquidos o gaseosos de Naturaleza inflamable; y
  4. Bandera extranjera con alguna de las características definidas en los anteriores numerales, al igual que las compañías que actúen como sus operadoras y/o propietarias, y que cuenten con un permiso de operación en las áreas de jurisdicción marítima del país

RESOLUCIÓN NÚMERO (0499-2018) MD-DIMAR-SUBMERC-AREM 20 DE JUNIO DE  2018

“Por medio de la cual se incorporan unas definiciones a la Parte 1 y se modifica el Capítulo 1 del Título 1 de la Parte 2 del REMAC 4: “Actividades Marítimas”, en lo concerniente al establecimiento de la norma nacional sobre gestión para la seguridad operacional de naves y artefactos navales, y la prevención de la contaminación”.

Comentario: "En esta Resolución se determina el Tonelaje dado en UAB y se establece un ámbito de aplicacion asi:

  1. Norma Simplificada de Gestión de la Seguridad - Norma NSGS, aplica a naves con arqueo bruto inferior a 150.
  2. Norma Nacional de Gestión de la Seguridad – Norma NGS, aplica a todas las naves con arqueo bruto igual o superior a 150.
  3. La presente norma será aplicable a las naves con bandera extranjera que pretendan operar en áreas de jurisdicción marítima del país, al igual que a las compañías que actúen como sus operadores y/o propietarios.
Comentarios: la Resolución 499 tiene tres anexos que el la próxima publicación los estudiaremos, déjeme sus cometarios para enriquecer el conocimiento.